El líder de la oposición, Yair Lapid, notificó que había formado una coalición para derrocar al primer ministro aunque la idea sea frágil.

Benjamin Netanyahu, cuyo control histórico de la política israelí ha flaqueado ante las acusaciones de corrupción y una sociedad polarizada, está a punto de ser derrocado por el gobierno más improbable de la historia del país.

En un desarrollo que parecía inverosímil hace solo unas semanas, el líder de la oposición, Yair Lapid, notificó el miércoles en la noche al presidente Reuven Rivlin que había formado una coalición diversa de partidos que dejaron de lado ideologías en conflicto para derrocar al primer ministro. Si el Parlamento lo ratifica, el plan derrocaría a Netanyahu, que ha estado en el poder 15 de los últimos 25 años, y podría poner fin a años de agitación política vinculada a sus problemas legales.

Según el acuerdo de coalición, Lapid, un centrista, compartirá el poder con el nacionalista Naftali Bennett, quien sería el reemplazo inmediato de Netanyahu. Y por primera vez en la historia, una facción árabe se convertirá en parte de una alianza de gobierno israelí. “Este gobierno trabajará para servir a todos los ciudadanos de Israel, incluidos aquellos que no son miembros de él, respetará a quienes se oponen a él y hará todo lo que esté en su poder para unir a todas las partes de la sociedad israelí”, escribió Lapid a Rivlin.

Lee la noticia en Larepublica.com.

Contáctenos hoy

Avenida El Golf 40, Piso 12

Las Condes, Santiago Chile

Teléfono:
+56 2 2594 7447
E-mail:
comercial@lvaindices.com | soporte@lvaindices.com