Tal y como están las cosas, parece que América Latina seguirá siendo la región del futuro por tiempo indefinido

Aunque el presidente de los Estados Unidos, tiende a apoderarse de la mayoría de los titulares, no se trata de una rareza en el ámbito global. Los autócratas populistas han disfrutado de un impresionante ascenso al poder en países de todo el mundo, y en ninguna parte la tendencia es más pronunciada que en América Latina tras la elección de un presidente de izquierdas en México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), y de otro de derechas en Brasil, Jair Bolsonaro. Los estadounidenses tienen razón al quejarse de las tendencias autocráticas de Trump, pero como les recordó en su momento el exministro de Finanzas de Chile Andrés Velasco, Trump es un mero aprendiz en comparación con los populistas de América Latina.

Esto no significa que las economías de México y Brasil compartan la misma suerte que la de Venezuela bajo Hugo Chávez y su hombre fuerte actual, Nicolás Maduro. Chávez y Maduro convirtieron al país más rico de América Latina —propietario de una cuarta parte de las reservas mundiales probadas de petróleo— en un caso perdido, con una inflación de más de 1.000.000% y una tasa de pobreza de más del 90%. Al menos 4 millones de los 32 millones de habitantes de Venezuela han salido del país, y las previsiones sugieren que este número podría duplicarse este año si Maduro sigue en el cargo. Venezuela debe su difícil situación no tanto a las sanciones económicas de la era Trump, sino a sus propios líderes populistas. El país ha estado decayendo durante años, y la mayor parte de la caída en sus indicadores sociales y económicos es muy anterior al Gobierno de Trump.

Para empeorar las cosas, la tercera economía de América Latina, Argentina, se enfrenta ahora a la perspectiva de un retorno de un Gobierno socialista, corrupto y autocrático después de las elecciones presidenciales de octubre. El actual presidente del país, Mauricio Macri, asumió el cargo en 2015 prometiendo un retorno de la salud económica después de que el expresidente Néstor Kirchner y su sucesora/esposa, Cristina Fernández de Kirch­ner, despilfarraran los beneficios de un auge de las exportaciones agrícolas a principios de la década de los dos mil. Sin embargo, Macri, quien heredó una situación extremadamente difícil —no solo un gran déficit presupuestario y una capacidad de endeudamiento limitada—, también ha cometido algunos errores críticos. Para reducir la inflación, el Gobierno de Macri trató de reducir la tasa de crecimiento del dinero y encontrar fuentes alternativas de financiación. Pero los funcionarios optaron por recurrir a préstamos a corto plazo en dólares extranjeros (un error clásico), y Argentina pronto se vio incapaz de pagar sus deudas. El tipo de cambio ahora se ha derrumbado, la inflación ha llegado a superar el 50% y el partido de los Kirchner está listo para recuperar el poder.

Lee la noticia en Elpais.com

 

Contáctenos hoy

Avenida El Golf 40, Piso 12

Las Condes, Santiago Chile

Teléfono:
+56 2 2594 7447
E-mail:
comercial@lvaindices.com | soporte@lvaindices.com